Conoce cuales son los diferentes tipos de seguro en México

Dec 2020

Todos hemos escuchado de ellos e, incluso, ya sea voluntariamente o porque nos lo pidieron como requisito en el trabajo o para un crédito, hemos contratado alguno. A continuación, te explicamos los diversos tipos de seguro, así como de qué se trata este contrato.

¿Qué es un seguro?

Un seguro es un contrato aleatorio, dado que no se puede determinar cuál de los contratantes será beneficiado de su celebración y ejecución. La empresa que presta el servicio identifica los riesgos comunes a diversas personas, con el objeto de distribuir, entre ellas, las consecuencias económicas del evento negativo que prevén.

Ahora bien, existen diversos tipos de seguro y, para entenderlos, podemos clasificarlos en dos grandes grupos los privados y los públicos, a continuación, te explicamos los principales.

Seguros privados

Son aquellos que un particular contrata de forma voluntaria. En México, se trata de los que ofrecen instituciones particulares, ya sea o no a cambio de una contraprestación económica. Además de los que proporciona la sociedad civil, los más importantes son los de las compañías de seguros, mismas que se rigen, entre otras, por la Ley de Instituciones y Fianzas (LISF) y por la Ley Sobre el Contrato de Seguro (LSCS). Para que una empresa pueda funcionar como aseguradora deberá cumplir con los requisitos establecidos en dicha ley y ser aprobada por la comisión encargada de regularlas.

Estos necesariamente se adquieren a través de un contrato y sus respectivas pólizas. Se trata de un contrato de adhesión, es decir, que el cliente no puede determinar los términos, sino que acepta o rechaza la oferta que le hace la aseguradora, aún esos en los que se puede personalizar la cobertura siguen siendo considerados dentro de esta categoría. Entre los principales seguros que se ofrecen en el mercado mexicano se encuentran los siguientes:

1. Contratos que aseguran a las personas. Son los contratos donde el objeto del siniestro debe ser un ser humano en su existencia, integridad personal, salud o su fuerza. Dentro de esta categoría se encuentran:

El seguro de vida

Cuya finalidad es la protección de la familia del asegurado contra el riesgo que implica su muerte para ellos. Sin embargo, no es esta una limitación para que pueda ser contratado, por ejemplo, por empresas para las que el ser humano es un activo y cuya pérdida les implique empobrecimiento. En este contrato, si una persona llegase a fallecer, la aseguradora deberá pagar a los beneficiarios una suma de dinero, una única vez, o bien, una cantidad de manera periódica por un periodo de tiempo establecido o hasta que se cumpla una condición.

La ley no establece un límite para la suma por la que se puede asegurar a una persona, ni tampoco limita que no pueda tener más de un seguro de vida. Sin embargo, se suele solicitar al asegurado la presentación de un examen médico que servirá para determinar si se podrá otorgar el contrato, así como las condiciones del mismo basándose en el riesgo.

Además, el contratante o asegurado deberá reportar en el cuestionario respectivo todas las circunstancias relevantes para la apreciación del riesgo que puedan afectar las condiciones del seguro, como pueden ser enfermedades presentes o anteriores y cirugías a las que haya sido sometido.

Este seguro, a su vez, tiene diversas modalidades, a saber: seguro de vida temporal, dotal, mixto, recíproco, de grupo o de empresa.

Seguro contra accidentes

Como el nombre señala, es aquel en que, si una persona sufriera algún perchase que le genere una lesión o incapacidad de trabajo que afecte su integridad personal o su capacidad para trabajar, la aseguradora deberá pagarle una suma o el pago de una renta periódica. Dicho contrato también cubre la muerte del asegurado, solo que, en este caso, se le pagará a sus beneficiarios designados. Este contrato suele excluir el pago de la suma asegurada en el caso de homicidio doloso, sin embargo, de acuerdo a la Suprema corte, no es dable hacer dicha exclusión, por lo que los beneficiarios podrán impugnar la negativa de pago.

Seguro contra enfermedades

Este seguro cubre una indemnización por los gastos médicos de la enfermedad. Además, se puede sumar el pago de una renta como compensación por los salarios que deje de percibir el asegurado durante su enfermedad. Este seguro puede ser total o parcial, sin embargo, es el parcial el más común, específicamente el de gastos médicos mayores, cuya principal cobertura suele incluir: hospitalización, honorarios médicos, medicamentos, estudios, atención a recién nacido y urgencia médica, por mencionar algunos. Por lo general, estos seguros no cubren enfermedades preexistentes.

2. Seguros contra daños. En este contrato, la aseguradora se compromete a pagar una indemnización por las afectaciones que sufra el patrimonio asegurado, si es que ocurre alguna de las eventualidades pactadas.

De acuerdo a la ley, la suma asegurada no podrá exceder ni ser menor del valor del bien que pereciera. Cuando esto no ocurre, se puede dar el sobreseguro o infraseguro. En el primero de los casos, la aseguradora podrá demandar la rescisión del contrato y, en caso de haber pagado la indemnización, podrá exigir la devolución de la cantidad, además de un pago por daños y perjuicios. En el otro de los casos, se entiende que el seguro es parcial, el asegurado deberá cubrir la parte faltante u optar por contratar con otra aseguradora, debiendo hacer las notificaciones correspondientes a estas.

Dentro de esta categoría, se encuentran diversos seguros especializados, como los siguientes: seguro de automóviles, responsabilidad civil, seguro contra incendio, así como los que cubren los diversos desastres naturales.

Seguros públicos

Como el nombre sugiere, se trata de aquellos que emanan de alguna institución gubernamental. Los seguros públicos por excelencia son los que ofrecen los dos grandes organismos de seguridad social en México, que son el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En ambos casos, a cambio del pago de cuotas periódicas, proporcionan a los trabajadores diversos seguros, entre los que podemos mencionar:

Prestaciones en especie

Principalmente, se trata de los servicios médicos que prestan estos institutos en sus instalaciones, equivalentes a un seguro de gastos médicos mayores, siendo, además, de los pocos que cubren condiciones preexistentes (enfermedades que contrajeras antes de contratar el seguro). Estas forman parte del régimen obligatorio del IMSS y del ISSSTE, pero, si trabajas por tu cuenta, te puedes afiliar al IMSS para recibir atención médica pagando la cuota correspondiente.

Seguro de riesgos de trabajo

Entendiendo a estos como los accidentes y enfermedades a los que te encuentres expuesto a razón de tu trabajo. Este seguro ofrece tres tipos de prestaciones, que consisten en el pago periódico de una cantidad de dinero.

- El primer caso es el de la incapacidad temporal, en cuyo caso recibirás el pago total de tu salario mientras permanezcas en ese estado.

- Si la incapacidad fuera permanente, se te asignará una pensión mensual, menor que la anterior, pero esta será vitalicia. Si esta fuera solamente parcial, se te pagará en proporción al grado de incapacidad que tengas. Recuerda que, en este estado, para poder asegurar a tus seres queridos si llegaras a fallecer, tendrás que contratar un seguro de sobrevivencia.

- Ahora que, si fallecieras por motivo del riesgo de trabajo, se le dará una pensión a tus beneficiarios.

Cabe destacar que, si el accidente o enfermedad de trabajo fueran provocadas por una imprudencia del trabajador, no será beneficiario del seguro.

Seguro por enfermedad o maternidad.

Además de la atención médica correspondiente, si un trabajador se llegase a enfermar, quedando incapacitado para trabajar y no fuese resultado de un riesgo de trabajo, se le pagará al trabajador un subsidio por el tiempo que dure la enfermedad, hasta por cincuenta y dos semanas, pudiendo ampliarse dicho plazo.

El seguro de maternidad consiste en el pago del salario por un periodo que va de los cuarenta y dos días anteriores a los cuarenta y dos posteriores al parto.

Seguro de invalidez y vida

Si bien pudiera parecer que cubren lo mismo que el seguro por riesgos de trabajo, es decir, que el trabajador pierda su capacidad de trabajo o muera, estos seguros cubren estos eventos cuando no se relacionan con accidentes o enfermedades profesionales, y es por esto que los montos que pagan por concepto de pensión son menores.

Además de, obviamente, el trabajador como beneficiario en caso del seguro por invalidez, pueden ser beneficiarios de este seguro en caso de muerte del mismo su cónyuge supérstite, sus hijos y sus padres.

Seguros de retiro

Este cubre dos situaciones, la primera es que el trabajador alcance la edad de retiro, que es el ramo de la vejez; y, la segunda, es que el trabajador alcance una edad cercana a la del retiro, quede sin trabajo y, a pesar de buscarlo, no pueda obtener otro. En ambos casos el trabajador tendrá derecho a una pensión vitalicia.

A parte de los ya mencionados, existen otros organismos públicos que dan seguros a sus afiliados, ya sean los homólogos locales del ISSSTE o su versión para las Fuerzas Armadas, además de instituciones de salud pública como el INSABI.

Ahora que ya conoces algunos de los tipos de seguro más importantes y sus reglas, estás listo para contratar el que más te convenga.

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